
Visita y presupuesto
Vamos, medimos y damos presupuesto cerrado por escrito.
Llámanos o escríbenos y te decimos precio y cuándo podemos ir.


Vamos, medimos y damos presupuesto cerrado por escrito.


Vamos, lo vemos y damos precio. Si no te convence, no pagas nada.
Lo que se hace y lo que no, por escrito y antes de empezar.
Lo que aparece y no estaba a la vista se dice en el momento, no en la factura.
La necesitas para la comunidad y para desgravar la obra.
Desconfía de quien te da precio cerrado por teléfono sin haber visto el trabajo: lo que no se ve es justo lo que cambia el presupuesto.
La visita no se cobra
631087627La visita y el presupuesto no se cobran. Si no te convence, no pagas nada.
Depende de los metros, del estado de las instalaciones, de si se mueven tabiques y, sobre todo, de las calidades elegidas. Para comparar de verdad, pide presupuestos desglosados por partidas tras una visita.
Siempre queda polvo fino. Pregunta si el presupuesto incluye una limpieza final de obra o si hay que contratarla aparte antes de volver a entrar a vivir.
A grandes rasgos, la obra menor es la de poca entidad que no afecta a la estructura ni a elementos comunes, como cambiar suelos o azulejos. La mayor incluye cambios estructurales, de fachada o ampliaciones, y requiere proyecto técnico. Cada ayuntamiento lo concreta en sus normas.
Varias semanas, contando obra, instalaciones y montaje. Los muebles a medida y las encimeras tienen plazo de fabricación, así que conviene encargarlos con antelación.
Define qué quieres cambiar y cuánto puedes gastar, ordena las prioridades y pide varios presupuestos detallados. En la obra, primero van las instalaciones y lo que queda oculto, y después los acabados.
Sí, suele hacer falta autorización del ayuntamiento para ocupar la vía pública, con su tasa. Normalmente lo tramita la empresa de contenedores o la de reformas.
Cuéntanoslo sin compromiso: te decimos cómo lo haríamos y te pasamos el precio por escrito.